Encestar en la propia canasta

El pasado sábado tuvo lugar un hecho sorprendente en un encuentro de baloncesto: un jugador lanzando a la propia canasta y logrando una autocanasta.

Quizá la mala temporada de los New York Knicks afectó en exceso a Nate Robinson, base del equipo. El caso es que, cuando quedaba medio segundo para que finalizase el primer cuarto del encuentro contra los New Jersey Nets, recibió el balón, se dio la vuelta y realizó un lanzamiento contra su propia canasta ante la sorpresa del público y de los jugadores. El triple entró, pero el tiempo se había agotado y los tres puntos no subieron al marcador. Lo que no impidió que se llevase la bronca de su entrenador por haber perdido la cabeza de esa manera.

El caso es curioso, pero no único. Aunque el precedente no fue por un cruce de cables, sino que fue un tiro a sabiendas.

Se trata del encuentro de cuartos de final de la 5ª Copa de Europa en el que, en la temporada 1961-62, se enfrentaban el Real Madrid y el campeón italiano, el Ignis Varese.

En esta época los enfrentamientos se producían a doble partido, pasando a la siguiente eliminatoria el equipo con mayor suma de puntos en el global de la eliminatoria. El sorteo decidió que el primer partido se disputase en campo italiano y el partido de vuelta en la capital española.

Durante todo el primer tiempo del partido de ida, el Real Madrid mantuvo una ventaja de unos 10 puntos hasta dos minutos del final a costa de perder por cinco personales a Sevillano y a Morrison y a mantener en pista a Emiliano, Lluis y Lolo cargados con 4 personales. A falta de 27 segundos parecía que, con un marcador de 75-80, se salvaría la situación, pero 5 puntos fugaces de los italianos igualaban el encuentro a falta de 2 segundos.

En ese momento el entrenador madridista, Pedro Ferrándiz, solicitó tiempo muerto. Tenía apenas dos segundos para conseguir una canasta o sufrir una prórroga de 5 minutos más en el infierno varesino, mermados por las bajas. Prefirió no arriesgar con la canasta e ideó una jugada que sorprendió a todos.

Los jugadores locales bajaron a defender dispuestos para la prórroga. Lluis sacó de fondo el balón hacia Alocén, y este anotó limpiamente… ¡en la propia canasta!

Haciendo esto concedió una derrota por dos puntos antes de verse abocado a una prórroga donde la derrota sería más abultada dada las bajas, las faltas personales acumuladas y el ambiente, pues la presión del público local parecía influir en algunas decisiones de los colegiados.

La estratagema dio resultado, pues en el partido de vuelta el Real Madrid venció por 83-62, superando con creces los 2 puntos de la ida.

 

 

Nota sabionda: A partir de aquel momento la FIBA modificó el Reglamento, sancionando al equipo que hiciera este tipo de acciones con una multa dineraria y la exclusión de participar en competiciones europeas.

www.sabercurioso.es

Entrada elaborada a partir de la información ofrecida aquí, aquí, aquí y en otros sitios más.

5 comentarios

  1. que bien documentado !!

  2. Autocanasta = Meneo.

    ¡A Portada!

  3. Pingback: joneame.net

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