Archivo mensual: noviembre 2011

¿Por qué suenan las líneas de arcén?

Las has oído sonar, ¿verdad?

Una pequeña distracción… un poco de relajo… se te va un poquito el coche… y al pisar la línea de arcén… ¡suena!

Un zumbido que te avisa de que te estás saliendo de la calzada. ¡Pon atención! ¡No te distraigas!

Muy útil, desde luego, este aviso acústico que ofrecen algunas autovías y autopistas. Pero ¿cómo lo hacen?

Fácil. La línea blanca tiene un relieve discontinuo que ofrece mayor superficie de rozamiento. Y la pauta en el relieve provoca que al ser cruzada a gran velocidad se oiga un ruido que sirve de aviso ante un posible despiste del conductor.

En las autovías estadounidenses, en especial en las denominadas freeway, en el arcén hay una superficie rugosa, situada al lado de la línea blanca que la separa de la calzada, que causa un ruido y vibración muy alto cuando un vehículo pasa por encima. No solamente la línea suena, ¡el arcén te sacude!

Todo el asunto de las pinturas viales es realmente curioso: pinturas acrílicas, pinturas alcídicas, pinturas de dos componentes de larga duración, termoplásticos aplicados en caliente por pulverización o por extrusión, emulsiones de poliuretano, incluso en cinta prefabricada polimérica para aplicar por apisonamiento en el proceso de asfaltado o por imprimación.

A todas estas pinturas se les puede añadir microesferas de vidrio (silícico-sódico-cálcico) para convertirlas en reflectantes. Y granulado de vidrio transparente y extremadamente resistente (sílice cristobalita) para ofrecer una alta resistencia al deslizamiento.

Pero volviendo al inicio. ¿Que tipo de pintura es la de las bandas sonoras? Son unos termoplásticos aplicados en caliente y extrusionados. ¿Y qué quiere decir extrusionados?

En el proceso de extrusión el material se empuja a través de un troquel de una sección transversal deseada. Es decir, se hace pasar el material a través de una plantilla, creando así la pauta de aplicación discontínua que facilitará el rozamiento y la creación de sonido.

www.sabercurioso.es

Entrada elaborada a partir de la información ofrecida aquí, aquí, aquí y en otros sitios más.

Energía eléctrica con cítricos

Uno de los experimentos de química que se suelen hacer en época escolar es el consistente en generar energía eléctrica con un cítrico.

Como si de una batería se tratase, se introduce en la naranja o el limón un objeto de cobre (quizás una moneda) y un objeto de zinc (quizás un tornillo galvanizado). Estos dos objetos trabajan como electrodos, causando una reacción electroquímica que genera una pequeña cantidad de electricidad.

A estos polos se conectan sendos cables eléctricos cuyos extremos están a su vez conectados a un led.

La corriente circula a través del ácido cítrico, que actúa como electrolito, y consigue encender levemente el LED.

Comoquiera que el voltaje producido es insuficiente para encender un LED estándar por completo, se ensamblan dos o más cítricos en serie para poder iluminarlo.

A continuación un par de videos en el que se lleva este sencillo experimento a niveles insospechados: encender un rótulo luminoso y… ¡cargar la batería de un iphone!

 

Imagen de previsualización de YouTube

 

Imagen de previsualización de YouTube

Rodajas de huevo clónicas

Un título extraño ¿eh?

Pues me refiero a lo siguiente: salimos a cenar un grupo de amigos y pedimos seis bocadillos vegetales y un par de ensaladas, todos los platos con sus correspondientes rodajas de huevo duro. Pero… ¿qué es esto?, ¡todas las rodajas son idénticas!

Todas tienen el mismo tamaño y a nadie le tocó el culo del huevo (perdón, el extremo) ¡Y somos un montón! ¿Cómo es que a nadie le ha tocado la porción de clara del extremo? ¿Es que acaso la tiran? ¿Es que tenemos mucha suerte?

Ni mucho menos. Aquí no se tira nada ni se es especialmente afortunado. Lo que ocurre es que en casa cortamos las rodajas directamente del huevo y ellos no. Las cortan de una barra de huevo duro, como si de un embutido se tratase.

Y ¿cómo es eso?

Fácil. Primero se rompen los huevos y se separan las claras de las yemas. Luego en un proceso industrial se rellena con las yemas un cilindro cuya base circular se corresponde con el tamaño habitual de una yema de huevo.

Ahora se cuecen las yemas en un microondas. Posteriormente se desmoldan y se introduce ese cilindro macizo de yema de huevo cocida en un cilindro mayor cuya base se corresponde con el tamaño máximo habitual de una rodaja de huevo.

Se rellena el espacio interior con las claras y se vuelve a introducir el conjunto en el microondas hasta que tanto la yema como la clara estén completamente cocidas.

Se envuelve en la funda de plástico y se presenta como una barra de embutido. ¡Et voilà! ¡Rodajas de huevo clónicas!

 

 

Nota sabionda: ¿Y dónde se puede comprar eso? Pues por ejemplo aquí.

www.sabercurioso.es

La caja negra

El término caja negra está muy difundido por las noticias. Y todos sabemos a lo que se refiere.

Pero no todo el mundo sabe que la caja negra ni es una, ni es caja ni es negra.

¿Y por qué la llamamos asi? Pues vamos a ver…

Caja negra, o black box, es un término genérico para designar equipos electrónicos de una aeronave, que se originó en la RAF durante la 2ª G.M. Las primeras cajas negras eran, literalmente, cajas con cubierta negra que contenían diferentes dispositivos para el lanzamiento de bombas. Más tarde el término se amplió para incluir diferentes aparatos de navegación. Y cuando se instalaron los primeros grabadores de datos de vuelo en las aeronaves civiles, se siguió utilizando el nombre sin importar el color que realmente tuvieran.

Si a este conjunto de aparatos se les llama caja negra es por una traducción literal del inglés black box, que alude al significado de “contenedor” más que de “caja” —en lo que respecta a box— y más al significado de “oscuro, secreto” que de “negro” en lo que respecta a black.

No hay que olvidar que si estamos frente a un mecanismo cuyo funcionamiento interno desconocemos, pero sí sabemos utilizarlo y proporcionarle lo necesario para obtener de él lo que queremos, también podremos llamarle black box.

El sistema de grabación de datos de vuelo contenido en la caja negra consta de tres unidades: la grabadora de conversaciones, situada en la parte delantera del aparato, la unidad de adquisición de datos técnicos, colocada en la cola del avión y la unidad grabadora, que se suele colocar en la parte superior de la cabina. Gracias a la grabación y registro de 60 parámetros de vuelo, junto con las conversaciones entre la torre de control y el avión, los avisos a los pasajeros y el micrófono de ambiente de la cabina durante los últimos 30 minutos de vuelo, se pueden saber las causas de los accidentes para intentar ponerles remedio.

Ahora bien, estos aparatos recubiertos de un robusto armazón se pintan de color naranja brillante, de amarillo o de cualquier otro vivo color, para facilitar su localización en caso de siniestro.

A ver quién era el guapo que las encontraba pintadas de negro entre los restos de un avión accidentado.

www.sabercurioso.es

Texto de la entrada cedido por 1de3.es.

Adivinación cítrica

 

¿Qué te parecería conocer el número de gajos de la naranja o de la mandarina que te vas a comer antes de pelarla?

¿Sabes cómo proceder para saber su número previamente? Es más… ¿te gustaría saberlo?

Bueno, no hay más que pelar la fruta para salir de dudas, pero saberlo con antelación es un conocimiento curioso ¿no?

Los cítricos presentan su pulpa compartimentada en gajos, en un número que va de 8 a 12. Así que podemos intentar averiguar su número contando con una probabilidad del 20% de acertar.

Pero existe un método para conocer su número de antemano, dejando de lado las adivinaciones.

Solamente es necesario tener buena vista o contar con una lupa que nos facilite la tarea.

Primero hay que retirar el pezón de la naranja o la mandarina. En el fruto queda el hueco con una traza, como se puede apreciar en la imagen. En ese dibujo se pueden observar un cierto número de compartimentos, que se corresponden con el número de gajos de la fruta.

Ahora tan solo hay que contarlos para saber el número de gajos que encierra el fruto en su interior.

Imagina la sorpresa del resto de comensales cuando anuncies su número antes de pelar el fruto y luego comprueben que no te equivocaste.

Imagina también cuando expliques cómo lo haces para acertar siempre: has de contar… ¡ah!… pero ¿no lo sabías?

 

 

Nota:

En la imagen reducida se puede ver marcados los espacios a contabilizar.

En este caso la naranja tiene 12 gajos de sabrosa y jugosa pulpa.

www.sabercurioso.es