Archivo mensual: febrero 2012

Fotografía curiosa (6)

Piqueros de patas azules

Una curiosa imagen la de estas singulares aves con patas de color… ¡azul pitufo!
Los piqueros de patas azules —que así se llaman— son uno de los atractivos de las islas Galápagos. Pero esta ave marina tropical no sólo vive en estas islas, sino también en Ecuador, México y Perú.

www.sabercurioso.es

Trampantojos (2)

Como ya se vio anteriormente, un trampantojo es una trampa o ilusión òptica con la que se engaña a alguien haciéndole ver lo que no es.

Muchos de ellos estás realizados con ánimo de perdurar, adornando interiores o embelleciendo paredes exteriores, pero otros artistas realizan sus obras a sabiendas de que será un arte efímero.

Julian Beever es un artista británico que se dedica a dibujar con tiza. Ha realizado trampantojos dibujando con tiza en el pavimento utilizando un método llamado anamorfosis con el que crea una ilusión óptica de dibujo en 3D.

Realiza unos dibujos con proporciones deformadas, de tal manera que si se observa su obra desde un determinado punto de vista, adquiere la sensación de relieve.

El paso de los viandantes y el tiempo atmosférico acaban por destruir su obra, que permanece en las instantáneas que de ella se toman.

Como curiosidad citar que las personas pueden formar parte de sus obras, como se aprecia en las siguientes imágenes.





Veamos ahora una de sus obras tal como se ve desde un punto de vista no adecuado y desde el correcto. La deformación de la imagen para obtener relieve es evidente.

www.sabercurioso.es

¿Por qué tienen rayas las cebras?

El pelaje rayado es muy bonito, sin duda. Pero la estética no es el motivo, algo causó que el proceso evolutivo de las cebras les llevase a desarrollar este peculiar diseño.

Muchas teorías se han formulado. Muchas opiniones se han vertido. Que si podrían ser un estupendo camuflaje contra los depredadores, especialmente en entornos de hierba alta. Que si podrían tener un papel socializador al permitir a los diferentes especímenes distinguirse o reconocerse entre sí. Que podrían servir de protección contra los depredadores cuando pastan en manada, por el efecto de desorientación que la acumulación de rayas causaría en sus perseguidores. Que si, que si…

Pero las poblaciones de cebras suelen ser más abundantes en parajes en los que no predomina la hierba alta. Y otros animales se distinguen sin necesidad de un pelaje tan contrastado. Y una vez en carrera la manada se dispersa.

Así que ninguna de estas explicaciones parece satisfacer por completo, pero tampoco se pueden descartar. Ni con la posibilidad que en los últimos años ha ido ganando peso: los tábanos.

La sabana africana cuenta con una fauna tabónica especialmente rica. Unos insectos muy molestos que distraen a los animales de comer y beber adecuadamente y que propagan enfermedades que pueden causar estragos entre la población si se declara una epidemia.

Pero… ¿qué tienen que ver las rayas con los insectos?

Un estudio realizado por un grupo de científicos suecos y húngaros —publicado recientemente en el Journal of Experimental Biology— presenta la teoría de que los tábanos y otras moscas portadoras de enfermedades fueron el motor evolutivo de las rayas de las cebras. Aportando evidencias y datos experimentales.

Los colores oscuros reflejan la luz polarizada de un modo parecido al que lo hace la superficie del agua y los tábanos sienten una especial atracción por el agua, que les es necesaria tanto para beber como para depositar sus huevos en ella. Como resultado, los insectos sienten mayor atracción por los caballos negros o de pelaje oscuro, que por los blancos.

Las cebras, pues, desarrollaron unas rayas blancas sobre pelaje negro, con una disposición y anchura tales que provocan un efecto visual disuasorio en los tábanos.

 

 

Nota curiosa: De demostrarse cierta esta teoría se habría dado respuesta a la pregunta: ¿Son las cebras blancas con rayas negras o son negras con rayas blancas?

www.sabercurioso.es

¿Se pueden visitar las Cuevas de Altamira?

Pues no, no se puede.

Y no se puede por el bien de las propias pinturas. De abrir las cuevas al público, los hongos y las bacterias que ha colonizado sus paredes se extenderían y dañarían de manera irreversible las pinturas rupestres.

Se ha comprobado que las paredes más próximas a la entrada de la cueva han sido colonizadas por microorganismos, que aprovechan las corrientes de aire creadas por el paso de los visitantes para desplazarse y extenderse hacia el interior, como demuestra el hecho de que algunas de estas colonias ya han afectado las pinturas de la Gran Sala de los Polícromos. Además, los cambios de temperatura y de humedad provocados por la presencia humana también contribuirían a su proliferación.

El deterioro de las pinturas desembocó en un primer cierre que se llevó a cabo en 1977 y finalizó en 1982, año en que se reabrieron las cuevas con un límite de 11.000 visitantes/año, muy lejos de las 175.000 visitas de 1973.

Con las apariciones de manchas blancas —debidas a la presencia de microorganismos que proliferan con la luz— se optó por cerrar las cuevas al público de nuevo en 2002. Las listas de espera que se iniciaron ya se han completado y no se admiten más solicitudes por la imposibilidad de garantizar una visita con tan largos plazos.

A fecha de hoy no hay fecha prevista para su reapertura, si es que esta se ha de producir.

La alternativa es visitar el museo de Altamira, uno de los museos más visitados de Cantabria que se encuentra muy cerca de la entrada a la cueva original. El museo contiene una reproducción exacta de la cueva original realizada utilizando las últimas tecnologías.

 

 

Nota sabionda: Los microorganismos ya causaron daños irreparables hace más de medio siglo en las pinturas prehistóricas de Lascaux (Francia), que han permanecido cerradas al público desde 1963.

Nota sabionda: Sobre las pinturas de Altamira, Picasso dijo: “Después de Altamira, todo es decadencia.”

Nota sabionda: Las Cuevas de Altamira son Patrimonio de la Humanidad desde 1985.

www.sabercurioso.es

Los nombres de los periodos geológicos

En el invierno de 1807 se reunieron en la Freemasons Tavern londinense de Long Acre, Covent Garden, los trece socios fundadores de la Sociedad Geológica. En unos diez años el número de socios aumentó hasta los 400 —todos caballeros por supuesto— lo que nos da una idea aproximada del interés suscitado en la época por esta rama del conocimiento.

Ellos establecieron una escala de tiempo geológico que se ha mantenido en líneas generales a pesar de los múltiples cambios introducidos que la han mejorado. Aunque no hay unanimidad en las fechas sí que existe acuerdo en dividir el tiempo geológico en bloques de años relacionados con acontecimientods o alteraciones importantes y en los propios acontecimientos. Como la edad de la Tierra es de aproximadamente 4600 millones de años, cuando se habla de tiempo geológico la unidad base es el millón de años.

No trataremos acerca de los métodos de datación y demás técnicas empleadas por la geología y la paleontología; en cambio sí hablaremos del porqué de los nombres escogidos para las diferentes eras y periodos.

Las principales eras son: Precámbrica, Paleozoica, Mesozoica y Cenozoica.

El Paleozoico se divide a su vez en diferentes periodos: Cámbrico, Ordovícico, Silúrico, Devónico, Carbonífero y Pérmico.

El Mesozoico se divide a su vez en diferentes periodos: Triásico, Jurásico y Cretácico.

El Cenozoico se divide a su vez en dos periodos: Terciario y Cuaternario.

El Terciario se divide a su vez en diferentes épocas: Paloeceno, Eoceno, Oligoceno, Mioceno y Plioceno.

El Cuaternario se divide a su vez en: Pleistoceno y Holoceno.

En cuanto a los orígenes de sus nombres, el Paleozoico hace uso de la raíces griegas paleo ‘antiguo’ y zoo ‘vida animal’, con el significado de ‘vida antigua’. El Mesozoico hace lo propio con meso ‘media’, con el significado de ‘vida media’ y el Zenocoico con el significado de ‘vida reciente’.

Como los ingleses eran los más activos en los primeros años de esta disciplina, predominan en el léxico los nombres ingleses.

Los estratos del Cámbrico se estudiaron por primera vez en Gales y tomaron su nombre de Cambria, el antiguo nombre romano de esta región de la Gran Bretaña.

El Ordovícico debe su nombre a una tribu que vivió antiguamente en Gales, los ordóvices. Las rocas que cuentan la historia de este período se encontraron y estudiaron por primera vez en Gales. Al igual que el Silúrico debe el suyo a la tribu de los silures por el mismo motivo.

El período Devónico debe su nombre a un condado. En la década de 1.830, los geólogos Adam Sedgwick y Roderik Murchison estudiaron las capas de roca arenisca, caliza y pizarra del condado de Devon, Inglaterra. Estas capas se formaron hace unos 400 millones de años. En 1.839, sugirieron la adopción del nombre Devónico para este período geológico.

El período Carbonífero debe su nombre al carbón, que inició su vida como plantas hace unos 300 millones de años, en este periodo. Cuando los árboles muertos y otros vegetales caían en los pantanos, quedaban cubiertos de lodo y con el tiempo pasaron a formar lo que llamamos turba que, al comprimirse, se convirtió en carbón.

Con el aumento de las prospecciones geológicas en otros lugares, empezaron a aparecer nombres de todas partes. El Pérmico debe su nombre a Perm, una antigua provincia rusa en los montes Urales, en la que se realizaron muchos descubrimientos relativos al periodo.

El periodo Triásico recibe su nombre del prefijo latino tri- ‘tres’, y alude a las tres diferenciadas capas de roca que se depositaron durante el mismo.

El nombre de Jurásico alude a las montañas del Jura, la cordillera que divide Francia y Suiza y que se formó durante este periodo.

El nombre Cretácico procede de la palabra latina creta ‘greda, tiza’, haciendo referencia a las capas de tiza y esquisto que en aquellos días se amontonaron sobre el lecho de los mares.

Charles Lyell —uno de los más influyentes de aquellos primeros geólogos— introdujo en sus Principios de geología, unidades adicionales conocidas como épocas o series a los que dotó de nombres de una vaguedad muy atractiva al utilizar raices griegas: paleo ‘antiguo’, eo ‘temprano’, oligo ‘pocos, pequeño’, mio ‘menos, menor’, plio ‘más’, pleisto ‘el más’, holo ‘completo, todo, entero’. Así el Pleistoceno sería “el más reciente”, el Mioceno sería “el moderadamente reciente” y el Paleoceno el “más antiguo”.

www.sabercurioso.es

Texto de la entrada cedido por 1de3.es.

La Torre Eiffel japonesa

¿Una torre Eiffel japonesa?

Bueno, no se llama así. Su nombre es Nihon Denpa To (torre japonesa de ondas eléctricas), se la conoce popularmente como Tokyo Tower y, eso sé, fue diseñada a semejanza de la Torre Eiffel de París, a la que supera en altura.

La construcción de esta gran antena metálica blanca y naranja —que funciona como antena de transmisión de señales analógicas y digitales— finalizó en 1958, alcanzando una altura de 333 metros.

La Tokyo Tower está en el distrito de Minato, relativamente cerca del núcleo de la ciudad, y desde su observatorio superior, situado a unos 250 metros, se puede comprobar que las tonalidades de la ciudad no son solamente grises, también se puede ver el azul del mar, el verde de los jardines del Palacio Imperial y del Santuario Meiji. Y en ocasiones favorables, hasta el blanco de la nieve de la cima del monte Fuji.

En Japón se ha emitido tanto en televisión analógica como digital terrestre con ayuda de la torre, pero la tendencia es dejar la primera en beneficio de la segunda. La Torre de Tokio no es adecuada para la emisión de señal en digital, pues su altura es escasa para que este tipo de señales de altas frecuencias lleguen con claridad a lugares rodeados por bosques o edificios muy altos.

Por ello se empezó la construcción de una nueva torre en julio de 2008. Esta torre —conocida como Nueva Torre de Tokyo, aunque su nombre oficial es Tokyo Sky Tree— es una torre con forma de trípode que alcanza una altura de 610 metros y que tiene prevista su inauguración para mayo de 2012.

www.sabercurioso.es