¿Por qué se pega al cuerpo la cortina de la ducha?

¡Sal, sal ya... acaba de una vez, sal!... ¿será boba?

¡Gran invento el de la mampara! La cortina también está bien, pero tiene esa molesta manía de pegarse al cuerpo.

Tan pronto como empieza a salir agua caliente de la ducha, las cortinas que hasta ese momento colgaban planas e inmóviles, se comban hacia dentro y se pegan al cuerpo.

Y a poco que te muevas se enganchan en los brazos, el costado… ¡para quieta ya!

Pero… ¿por qué? ¿por qué hace esto?

La razón de que esto ocurra es la diferencia de presión a ambos lados de la cortina. El agua caliente, aparte de humedecer el aire del interior, lo calienta, volviéndolo más ligero.

Así, asciende, y su posición pasa a ser ocupada por el aire más frío del otro lado de la cortina. Este aire, al desplazarse, ejerce presión sobre la cortina de plástico, que se mueve hacia el chorro de agua caliente.

Cuanto más caliente sea el agua, mejor se observará el fenómeno. Pero también se observa con menor intensidad con agua fría, pues basta con la humedad para que el aire sea más ligero.

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1 Comentario

  1. excelente pagina!

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