Auroras boreales

¿Qué son las auroras boreales?
Las auroras boreales son un espectacular fenómeno atmosférico observable en las zonas más septentrionales del planeta. Cuando esta aurora polar se produce en las cercanías del Polo sur recibe el nombre de aurora austral.

¿Y cómo se forma ese fenómeno atmosférico tan hermoso?

Se forman con la interacción del campo magnético de la Tierra y el viento solar. Veámoslo con más detalle.

La superficie del Sol alcanza los 6.000 °C, pero esta temperatura aumenta hasta los 3.000.000 °C en la corona solar, la zona más externa del astro que solamente se puede apreciar a simple vista durante los eclipses totales. Las partículas cargadas eléctricamente tienden a escapar debido a la diferencia de presión entre el cuerpo del astro y la del espacio circundante y son aceleradas y canalizadas por el campo magnético del Sol.

Este conjunto de partículas recibe el nombre de viento solar.

La rotación de la Tierra crea lentos remolinos en el núcleo de hierro fundido, que giran de oeste a este, generando una corriente eléctrica. Esto crea un dipolo magnético inclinado un ángulo de 10 grados con respecto al eje de rotación. Como resultado se forma un campo magnético alrededor del planeta, una región conocida como magnetosfera. Esta capa situada a unos 100.000 km, más allá de la ionosfera, protege a la Tierra de los rayos cósmicos que destruirían la atmósfera externa, incluyendo la capa de ozono que nos protege de la dañina radiación ultravioleta.

¿Y qué ocurre cuando el viento solar choca contra la magnetosfera?

El viento solar es desviado por el campo magnético, de una manera similar a como una piedra desvía el fluir de un río. Aunque el choque de las partículas empuja la magnetosfera y la deforma.

Las partículas cargadas no pueden atravesarla y se desplazan a lo largo de las líneas del campo magnético. En los polos, donde las líneas del campo magnético terrestre penetran en su interior, parte de las partículas cargadas son conducidas sobre la alta atmósfera produciendo las auroras polares al interaccionar con las moléculas de la atmósfera.

Los colores que vemos en las auroras dependen del elemento químico que las partículas del viento solar excitan y del nivel de energía que esos átomos o moléculas alcanzan.

Por ejemplo, el oxígeno es el responsable de los dos colores primarios de las auroras. El verde/amarillo se produce a una longitud de onda energética de 557,7 nm. El nitrógeno produce la luz azulada y las moléculas de Helio son las que producen la coloración rojo/púrpura de los bordes más bajos de las auroras.

A continuación un bonito video de una aurora boreal.

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