La tilde de las mayúsculas

La tilde es ese signo ortográfico al que también se llama acento, que se coloca en la vocal de la sílaba tónica cuando las normas de acentuación así lo requieren.

Aquellas que se recuerdan de la época de estudiante y que son tan importantes para saber escribir con corrección durante toda la vida: agudas en vocal, n, s… graves o llanas al contrario… esdrújulas siempre… los acentos diacríticos… y todo eso.

Pues bien. Existe la creencia de que las mayúsculas no se acentúan, cuando eso no es así.

Según la RAE (y corto-pego):

Las letras mayúsculas deben escribirse con tilde si les corresponde llevar tilde según las reglas de acentuación gráfica del español, tanto si se trata de palabras escritas en su totalidad con mayúsculas como si se trata únicamente de la mayúscula inicial:

Su hijo se llama Ángel.
administración
ATENCIÓN, POR FAVOR.

La Real Academia Española nunca ha establecido una norma en sentido contrario.

La acentuación gráfica de las letras mayúsculas no es opcional, sino obligatoria, y afecta a cualquier tipo de texto. Las únicas mayúsculas que no se acentúan son las que forman parte de las siglas; así, CIA (sigla del inglés Central Intelligence Agency) no lleva tilde, aunque el hiato entre la vocal cerrada tónica y la vocal abierta átona exigiría, según las reglas de acentuación, tildar la i.

(fin del cortado-pegado)

Y si está tan claro que deben acentuarse ¿porqué se cree que no?

Pues porque durante muchos años se han visto sin acentuar en publicaciones de todo tipo como libros, periódicos y revistas. Y ello ha sido por dificultades técnicas.

En la tipografía tradicional, los tipos eran piezas físicas que se combinaban en la composición de los textos y las mayúsculas acentuadas provocaban un problema mecánico de espacio. Toda la producción editorial de libros, revistas y periódicos se hacía en la linotipia. A pesar de tener ésta un teclado con 90 teclas, las versales (mayúsculas) acentuadas no figuraban en el mismo como hoy ocurre con los ordenadores.

Por lo tanto, para que salieran con acento había que ponerlas y recuperarlas manualmente y no con el teclado, recurriendo para ello a la contracaja, que era una cajita en la mesilla del linotipista donde figuraban las mayúsculas acentuadas junto al resto de signos “raros” de cada familia.

Si se deseaba una correcta acentuación, eso conllevaba un coste añadido pues ralentizaba mucho la producción. Este sobrecosto era el principal motivo de por qué tradicionalmente en la imprenta no se acentuaran.

Posteriormente se utilizaron las modernas fotocomponedoras de fabricación norteamericana que carecían de mayúsculas acentuadas. Y el problema continuó.

Hasta la llegada de los ordenadores y la informática.

 

 

Nota sabionda: EL PAÍS fue el primer periódico de difusión nacional en devolver el acento a las mayúsculas. Fue el 9 de noviembre de 1983, la primera vez que el apellido del director (Cebrián) y el día de la semana (miércoles) se escribían con tilde.

Nota sabionda: Ver Norma fácil de acentuación en castellano para conocer una manera más fácil de memorizar las reglas de acentuación.

www.sabercurioso.es

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *