La arena cinética

También llamada arena kinética o arena mágica.

¿Y qué tiene de especial?

Se trata de un producto 98% de arena al que se le añaden polímeros que le dotan de una textura y una plasticidad verdaderamente sorprendente.

Esta arena se fabrica con materiales naturales, no ensucia, no se pega, no es toxica, es reutilizable, apenas huele, no se seca, no provoca alergia y se recoge en un momento.

Todo son ventajas en comparación con otros materiales tradicionales de modelaje, como el barro o la plastilina.

Su manipulación es realmente agradable. Su textura y tacto hacen que su uso sea una experiencia sensorial muy rica, que ayuda a mejorar la psicomotricidad fina, a agudizar los sentidos y a sentirnos más calmados.

Niños entretenidos horas y horas con un material seguro que pueden cortar, amasar, moldear, construir… y adultos relajados y sin estrés por su manipulación. No es extraño el gran éxito de este producto en familias con niños pequeños.

Bueno, ya estamos convencidos de la bondad del producto. Pero… ¿cómo funciona? ¿cómo logramos convertir la arena de la playa en esta sorprendente pasta?

La arena de playa es hidrófila y polar, esto es, acepta el agua. Los granos de arena secos se mantienen separados, pero si les añadimos agua forman una masa más o menos compacta merced a los puentes de hidrógeno que el agua forma entre las superficie de los diferentes granos. Cuando se seca, estos puentes de evaporas y la masa arenosa se disgrega.

Pero la arena mágica es hidrófoba y apolar, esto es, rechaza el agua. Si le añadimos agua, ésta formará unas gotas muy pequeñas para minimizar la superficie de contacto. Podemos decir que no se moja.

¿Y qué se añade a la arena para que adquiera estas nuevas características?

Hay varios métodos. Uno de ellos es tratar la arena normal con vapor de trimetilsilanol, (CH3)3SiOH, que reacciona con el dióxido de silicio de la arena hasta que queda recubierta de una película hidrófoba que repele el agua.

Otros métodos más baratos pero que ofrecen peores resultados es mezclar la arena con algún material hidrófobo como
cera, resinas, plásticos o betún. Se pueden encontrar vídeos de cómo fabricar tu propia arena mágica, pero no se obtiene lo mismo que con un producto industrial.

www.sabercurioso.es

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