¿Por qué los tentáculos de un pulpo no se enganchan a sí mismos?

tentáculos

Los ocho tentáculos de los pulpos se agitan frenéticamente en todas direcciones y sus ventosas se adhieren a cualquier animal, objeto o superficie con la que entren en contacto.

En cambio la ventosas no se enganchan entre sí y no se adhieren a los otros tentáculos o a la propia piel del pulpo. ¿Por qué? ¿Cómo lo hacen?

Antes de dar respuesta es conveniente saber que los pulpos tienen un sistema nervioso muy complejo y que solamente un tercio de sus neuronas están localizadas en una cápsula cartilaginosa en el cerebro. El resto de neuronas se encuentran en los cordones nerviosos de sus tentáculos.

Por ello los tentáculos muestran la capacidad de realizar complejas acciones reflejas y parecen tener vida propia. Tanto es así que el propio animal no tiene conciencia de la posición de sus tentáculos a no ser que entren dentro de su campo de visión.

Así se entiende que los tentáculos podrían estar enredándose y enganchándose entre sí continuamente. Y que es muy necesario para el animal contar con un mecanismo que lo evite.

Para evitar el auto-pegado, la piel del pulpo segrega una sustancia que impide la adherencia de las ventosas a su propia piel o a la de un congénere.

Una solución elegante.

 

 

Nota sabionda: El pulpo tiene la capacidad de regenerar sus tentáculos si sufre alguna amputación, como hace la lagartija.

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