sol

Campo de fútbol móvil

Sapporo Dome Stadium

¿Qué hacer cuando el clima es tan frío que obliga a construir un estadio de fútbol completamente cubierto? En él se debe jugar sobre hierba como manda el reglamento, pero… ¿cómo le dará el sol y como lo regará la lluvia si está cubierto?

Fácil. Se construye un campo de fútbol móvil, o extraíble, o retráctil, o como se le quiera llamar. Un campo de quita y pon. Se mete en el estadio cuando se ha de jugar y cuando no se saca del estadio y se deja al aire libre, como el resto de campos de fútbol.

Tal es el caso del Sapporo Dome Stadium, el estadio del club de fútbol Consadole Sapporo, situado en la ciudad del mismo nombre al norte de la isla de Hokkaido (Japón). El riguroso clima, el frío y la nieve dificultaban la celebración de encuentros deportivos, así que construyeron un estadio con un terreno de juego móvil que entra y sale sobre un colchón de aire comprimido.

En las imágenes siguientes se puede ver el terreno de juego a medio camino, el solar vacío y el estadio al completo.

Claro que no es el único. El Gelderome es un estadio de multi-uso de la ciudad de Arnhem (Holanda) con el mismo principio y el Veltins-Arena del FC Schalke 04, en Gelsenkirchen (Alemania) cuenta además con un techo retráctil.

Este sistema también lo emplean en el fútbol americano los Arizona Cardinals.

¿Por qué se extinguieron los dinosaurios?

Dinosaurios

La causa de la extinción de los dinosaurios, hace 65 millones de años, ha sido y es uno de los misterios que se le han planteado a la ciencia. Los investigadores han propuesto múltiples hipótesis para explicar el porqué de la desaparición repentina, en todo el mundo, del 75 por ciento de las especies (plantas y animales) que habitaban y dominaban nuestro planeta.

Apuntan a posibles cambios de temperatura y otros cambios climáticos, intensificación de la actividad volcánica, enfermedades, infertilidades, cambios en la vegetación, epidemias, inversión de los polos magnéticos, cambios en la actividad solar, superdepredación y muchas más.

Recientemente se tomaron más en serio aquellas que señalaban como causa un fenómeno ajeno al planeta: la caída de un cometa o meteorito. Y esto es así porque en la década de los 70 un grupo de científicos encontró una delgada capa de arcilla que contenía grandes cantidades de iridio, un metal raro y poco común que coincide con la época de la extinción y que podía encontrarse prácticamente en todo el mundo.

Comoquiera que la proporción de este metal aumentaba en localizaciones cercanas al Mar Caribe, las investigaciones se centraron en la zona. Descubriéndose un gran cráter submarino en el golfo de México de más de 200 km de diámetro que se supone creado por la caída de un meteorito de unos 10 km de diámetro que impactó con una velocidad de unos 25 km/s.

Tamaña colisión causaría su inmediata pulverización y una gran onda de choque que causaría una elevada temperatura, incendios y tsunamis y el envío de una gran cantidad de polvo a la atmósfera que oscurecería el cielo provocando una drástica reducción de la temperatura al impedir el paso de los rayos solares, lo que se conoce como invierno nuclear. Dando al traste con la vida de multitud de especies, tanto vegetales como animales, tanto terrestres como marinas.

Esta hipótesis es la que cuenta con más apoyos en la comunidad científica, aunque ¿quién sabe?

Lociones protectoras solares

Eritema solar

En cuanto llega el verano el personal se tumba en la playa a tomar el sol. Pero si no se hace con cuidado podemos sufrir molestas y dolorosas quemaduras solares.

Para evitarlas usamos lociones protectoras solares, pero… ¿sabemos cómo funcionan? ¿y qué significa el número que señala su factor de protección?

De entre todas las radiaciones emitidas por el Sol (infrarrojos, rayos X, luz visible…) la verdaderamente peligrosa para nuestra piel es la ultravioleta (UV). Esta radiación se subdivide en tres regiones de energía (A, B y C). La UVC es absorbida por la capa de ozono de la atmósfera y son la UVA y la UVB las que causan las quemaduras solares y el cáncer de piel.

Las células de la epidermis reaccionan ante estas radiaciones fabricando melanina para su autodefensa, causando con ello el buscado bronceado. Pero no está de más ayudarlas usando una loción protectora solar.

Los protectores solares son una mezcla de productos químicos en una base cosmética. Estos productos tienen la característica de que absorben grandces cantidades de radiación UV aún estando dispuestos en capas muy finas.

Estas lociones siguen una gradación según su SPF o factor de protección solar. Pero el número no dice cuánta radiación interceptan, sino el tiempo de exposición. Es decir, con un SPF 10, se puede estar diez veces más tiempo expuesto al Sol que sin protección.

Suponiendo que determinada piel a la hora de estar expuesta al Sol se quema, con un SP 10 puede estar expuesta 10 horas antes de quemarse. Y si el factor es 50, pues 50 horas, aunque al final se quemaría igual que estando una hora sin loción protectora.

Así que el número es un indicativo, pero no de la protección que nos proporciona en las tres o cuatro horas de playa un determinado SPF.

Veamos. Una loción que filtre el 50% de la radiación dañina, lo que nos permitirá exponer nuestra piel el doble de tiempo, será de un SPF 2. Otra que filtre el 75% nos deja expuestos al 25%, lo que nos permitirá exponernos cuatro veces más tiempo, y tendrá un SPF 4.

Para no seguir con el razonamiento, será mejor utilizar la siguiente fórmula para averiguar el porcentade de radiación ultravioleta absorbida según el SPF:

(SPF – 1)100/SPF

Así comprobamos que un SPF 15 absorbe un 93,3% de UV y un SPF de 30, aunque es el doble, absorbe un 96,7%, es decir, sólo un 3,4% más.

 

 

Nota sabionda: El avobenzone o el Parsol absorben UVA, el octil metoxicinamato o el homosalato o el octil salicilaro absorben UVB y el oxibenzono y otros benzofenones absorben ambas.

¿Por qué el mar es salado?

La mar salada

El agua del mar lleva disuelta en su interior multitud de elementos químicos. Entre éstos los más abunantes son los iones de cloro y de sodio, que representsan el 90% de los iones disueltos en el mar. Éstos reaccionan entre sí para formar el cloruro sódico (ClNa), es decir, la sal común.

Pero ¿cómo han llegado esos elementos al agua? Para responder a esa pregunta sigamos el ciclo del agua.

El calor del Sol evapora agua del mar (solamente agua, las sales disueltas se quedan), este vapor de agua forma las nubes que son desplazadas por el viento y que al llegar a zonas más frías o chocar con las elevaciones de terreno se precipita hacia tierra en forma de lluvia. Este vapor de agua se combina con el dióxido de carbono (CO2) del aire formando ácido carbónico (H2CO3), así que al agua de lluvia tiene un carácter ácido que reacciona con los materiales de las rocas, erosionándolas y arrastrando sus elementos químicos a los ríos y de éstos al mar.

Este proceso —repetido incontables veces— es el responsable de que los elementos disueltos lleguen al mar. Muchos de ellos se depositan en el fondo marino, otros como el calcio (Ca) son aprovechado por los seres vivos y otros iones reaccionan formando sales que permanecen disueltas en el agua, en una proporción cercana al 3,5%.

Pero ésta no es la única vía de llegada de elementos químicos al mar. A causa del movimiento tectónico de placas, el fondo marino se mueve —de forma inapreciable pero constante— dando lugar a la formación de grietas, la aparición de volcanes submarinos y maremotos.

El agua marina se introduce por las fisuras de la corteza terrestre y al entrar en contacto con zonas más calientes reacciona y vuelve a salir a chorro en lo que se ha dado en llamar chimeneas hidrotermales, que conducen el agua caliente de abajo hacia arriba, llevando consigo nuevos elementos químicos. Asimismo el aporte de elementos de la corteza o de capas más profundas llevado a cabo por los volcanes submarinos también se ha de tener en cuenta.

Respuesta a una consulta de Daniela

 

 

Nota sabihonda: Todos los océanos abiertos contienen elementos disueltos en proporciones muy próximas, de tal forma que toda el agua del mar puede tratarse como una mezcla uniforme diluida con cantidades variables de agua dulce. En cambio, el mar Muerto —que en realidad es un lago de grandes proporciones— es aproximadamente diez veces más salado que los océanos. La salinidad de 35 gramos por litro del resto de los mares es de 350 a 370 gramos por litro en él, por lo que, salvo algunos microorganismos, no hay ningún ser vivo que pueda vivir en él. De ahí su nombre.

¿Por qué los girasoles giran siguiendo al Sol?

Campo de girasoles

Dice el Diccionario de la Real Academia de la Lengua en la entrada girasol: (De girar y sol, por la propiedad que tiene la flor de irse volviendo hacia donde el sol camina) m. Planta anual oriunda del Perú, de la familia de las compuestas, con tallo herbáceo, derecho, de unos tres centímetros de grueso y cerca de dos metros de altura; hojas alternas, pecioladas y acorazonadas; flores terminales, que se doblan en la madurez, amarillas, de dos a tres decímetros de diámetro, y fruto con muchas semillas negruzcas, casi elipsoidales, de unos tres centímetros de largo, comestibles, y de las que puede extraerse un aceite bueno para condimento. Se cultiva para la obtención del aceite, y en menor escala para consumir las semillas.

Sí, sí, amarillas, giran siguiendo al sol y nos comemos sus pipas; pero ¿por qué giran? y es más ¿cómo lo hacen?

El diccionario no es el lugar adecuado para encontrar respuesta a estas cuestiones, así que vamos a proporcionarlas en Sabercurioso.

Ya de chicos nos explican que los seres vivos se dividen en dos grandes grupos: animales y plantas. Luego la cosa se complica algo más, pero eso no viene ahora al caso. También nos enseñan que la diferencia entre ellos estriba en que las plantas son capaces de sintetizar su alimento y los animales no. Y los animales pueden desplazarse y las plantas no.

Pero aunque no puedan desplazarse para cambiar su entorno, sí que pueden detectar cambios en el medio y responder ante ellos. Esta respuesta consiste en un movimiento bastante limitado pero eficaz llamado tropismo.

El estímulo externo provoca la síntesis de unas hormonas que producen la respuesta, que normalmente consiste en crecer lentamente en una determinada dirección, definida por el estímulo. Si crece hacia él, decimos que el tropismo es positivo, si lo aleja de él, negativo.

Los tropismos pueden ser producidos por sustancias químicas (quimiotropismo), por la luz (fototropismo), por el agua (hidrotropismo), por la gravedad (geotropismo) o por contacto (tigmotropismo). Así una planta que crece buscando la luz muestra un tropismo positivo en su tallo y un tropismo negativo en sus raíces; aunque el geotropismo de sus raíces es positivo y el de su tallo, negativo.

El fototropismo, que hace que las plantas crezcan orientando sus tallos hacia el Sol, es especialmente visible en el girasol (Helianthus annuus) debido a su tamaño y a sus necesidades de luz solar. La orientación del capítulo —una inflorescencia formada de múltiples flores— hacia el Sol, se debe al crecimiento diferencial del tallo. En el lado opuesto a la fuente luminosa se acumula auxina, una hormona reguladora del crecimiento vegetal, que hace que es parte crezca más rápidamente que la soleada, lo que inclina el tallo hacia el Sol.

De esta manera recibe la mayor cantidad de luz posible para realizar la fotosíntesis.

De todas maneras, este heliotropismo positivo lo muestra únicamente en los primeros estadios de su crecimiento, hasta el fin de la etapa vegetativa. Entonces el girasol queda inmóvil mirando hacia el este.

 

 

Nota sabionda: En el desarrollo de una planta podemos distinguir 3 fases: vegetativa, que incluye la germinación, emergencia y foliación; reproductiva, cuando se generan las estructuras reproductivas y se produce la fecundación; y madurativa, cuando se produce el crecimiento y maduración del fruto.

¿Cómo se orientan las palomas mensajeras?

PalomaLas palomas fueron utilizadas antiguamente para llevar mensajes (pergaminos enrollados en una pata o en el interior de un tubo) de un lugar a otro.

Pero algún curioso se preguntará: ¿cómo se orientan? ¿cómo hacen para reconocer el destino? ¿por qué ese afán en llegar a destino?

Primero aclarar que las palomas no se utilizan para enviar mensajes indistintamente a un destino u otro. No operan como las lechuzas de los aprendices de brujo. Son unidireccionales: vuelven a casa.

El rasgo distintivo de las palomas mensajeras es su peculiar instinto de orientación, tan perfecto como el de las aves migratorias. Una vez adaptada a un palomar, si la paloma es llevada lejos del mismo, es capaz de regresar al ser dejada en libertad, aunque tenga que recorrer centenares de kilómetros.

Hay muchas teorías al respecto de cómo hacen para orientarse y, aunque no se sabe con exactitud, estamos en disposición de explicar con bastante precisión como lo hacen: no utilizan un único método.

Se ha observado que si el cielo se nubla la paloma tiene problemas de orientación, por lo que la luz solar le es necesaria para orientarse. Es más, la paloma mensajera tiene muy desarrollado su reloj biológico acorde con la latitud en la que se cría, de forma que tiene todos sus ritmos vitales adaptados a la intensidad y duración de la luz de ese lugar para cualquier época del año. Así, al soltarla dirige su vuelo en la dirección en la que el Sol mostrará la adecuada posición aparente a la hora del día y época del año que la paloma recuerda.

Otras observaciones han detectado que la paloma se desorienta si se le tapa el ojo derecho, lo que no ocurre si se le tapa el izquierdo. Este hecho, unido al descubrimiento de magnetita en su pico refuerza la suposición de que estas aves perciben el campo magnético terrestre y de que esta “brújula” está ubicada en el mencionado ojo. O lo que es lo mismo, el sentido de la orientación está regido por un solo hemisferio cerebral. El compás químico en el ojo podría ser responsable para la determinación de la dirección, mientras que las partículas de magnetita en el pico, para la intensidad del campo magnético, en un funcionamiento complementario.

Las palomas mensajeras usarían ambos métodos al unísono para cubrir las largas distancias, pero una vez en las cercarías de su destino usarían su memoria topográfica, un sentido más evidente basado en el reconocimiento previo de puntos fijos como edificios, ríos, valles o arboledas.

 

 

Nota sabionda: Las palomas mensajeras pueden llegar a alcanzar los 1000 metros de altura y en un día son capaces de recorrer hasta unos 800 kilómetros.

Nota sabionda: Por su participación en conflictos bélicos llevando mensajes, existen palomas condecoradas por méritos de guerra.