sonido

¿Por qué hace un ruido tan fuerte el látigo?

LátigoCuando se sacude el látigo con fuerza éste restalla, chasquea, cruje, hace un ruido seco muy fuerte.

Pero ¿por qué hace tanto ruido? ¿golpea contra sí mismo? ¿contra el aire?

Este chasquido es un estallido sonoro en miniatura producido por el extremo del látigo que, al ser lanzado con fuerza, se desplaza más rápido que la velocidad del sonido.

Al restallar el látigo, se aplica al extremo del mango una gran energía que no tiene otro sitio adónde ir que a lo largo del propio látigo como una onda en movimiento. Esta energía cinética (de movimiento) depende de la masa del cuerpo y en mayor proporción de la velocidad del movimiento. Así que, conforme se va desplazando, encuentra cada vez menos masa porque el grosor del látigo disminuye y, como la energía se ha de mantener, aumenta la velocidad.

El aire está formado principalmente por moléculas de nitrógeno y oxígeno. Estas moléculas están vibrando en constante movimiento a una elevada velocidad (a unos 480 m/s a temperatura ambiente). Si algún cuerpo se desplaza a través del aire a una velocidad menor, les da tiempo más que suficiente para, digamos, apartarse. Pero si la velocidad del cuerpo es comparable a la suya no les da tiempo, se amontonan en el extremo y son empujadas hacia adelante: aire comprimido y acumulado que crea una onda de choque que, realmente, es un fuerte sonido. Porque recordemos que el sonido no es más que aire en vibración.

 

 

Nota sabionda: La fórmula de la energía cinética es E=1/2 m·v2

Nota sabionda: No toda la energía que llega a la punta de látigo se transforma en sonido. Una parte se consume en las hebras finales que acaban por deshilacharse y partirse, y otra regresa reflejada hacia atrás a través del látigo.

¿Por qué las tripas hacen ruido?

IntestinosEso, ¿y por qué lo hacen cuando tenemos hambre?

El origen fisiológico de este “rugido” guarda relación con la actividad muscular del estómago y del intestino delgado.

Cuando estos permanecen vacíos durante unas dos horas, se da una producción refleja de ondas de actividad eléctrica que desencadenan contracciones cuyo sonido podemos oír con mayor claridad al no estar amortiguado por el bolo alimenticio.

Aunque asociamos este sonido con el hambre, en realidad se produce a cualquier hora, pues las paredes del tracto intestinal —formadas por capas de músculo liso— casi siempre mantienen algún grado de actividad. Las paredes se contraen para mezclar e implusar el alimento en dirección al ano varios centrímetros cada vez en un movimiento conocido por peristalsis.

Al desplazar alimento, líquido y gases se producen esos característicos sonidos.

 

 

Nota sabionda: Los ruidos de tripas producidos por el movimiento de los gases en la cavidad intestinal reciben el nombre de borborigmos.