Pues sí, si pretenden pagarte con un billete de dos dólares no se trata de ninguna broma. El tal billete existe. Lo que ocurre es que circula muy poco y, por ello, es muy poco o nada conocido fuera de los USA (incluso lo es poco dentro).
¿Y por qué circula poco? ¿Y cómo es?
Pues circula poco porque la producción de esta denominación es bastante escasa. Solamente un 1% de todos los billetes que se fabrican en Estados Unidos corresponden a la denominación de dos dólares, debido posiblemente a la ocurrencia de diferentes errores de impresión.
La práctica ausencia de la circulación de este billete ha originado un desconocimiento general sobre el mismo y ha devenido un billete impopular, precisamente porque mucha gente cree que han sido retirados de la circulación y ya no poseen valor alguno.
Esa rareza ha hecho también que los poseedores los atesoren y que circulen historias y mitos, carentes de fundamento, que afirman que es un “billete de la suerte”.
En cuanto a su aspecto, en el anverso aparece el retrato del 3er presidente de Estados Unidos, Thomas Jefferson (1801?1809), y en el reverso una reproducción de la obra La Declaración de Independencia de John Trumbull.
Nota sabionda: Pero no es ésta la única denominación, digamos, no habitual. Existen otros billetes que son auténticas rarezas y que fueron retirados de la circulación en 1969. El billete de 500 $ muestra el retrato de William McKinley, 25º presidente de los USA. El billete de 1.000 $ lleva el retrato del 24º presidente de los USA, Grover Cleveland. El billete de 5.000 $ con el retrato del cuarto presidente de los Estados Unidos de América, James Madison. El billete de 10.000 $, el mayor emitido para ser puesto en circulación entre el público, con el retrato del Secretario del Tesoro, Chase.
También está el billete de 100.000 $, que nunca fue puesto en circulación y que fue impreso como certificado de oro, como un dinero que el gobierno imprime para su uso exclusivo en determinados canales fiscales. El certificado de la imagen muestra la efigie del 28º presidente, Woodrow Wilson. Tan solo se imprimieron 42.000 de estos certificados y los únicos que se conservan no están a la venta. Los pocos certificados de 100.000 $ que se conservan están institucionalizados y pueden ser contemplados exclusivamente en museos.
Los pantalones vaqueros, tejanos o jeans, al igual que el resto de prendas tejanas como las camisas o cazadoras, son piezas habituales del vestuario moderno. Y sin duda alguna los pantalones son los reyes.
Pero ¿cómo de modernos son los jeans? ¿cuál es el origen de los pantalones tejanos?
El origen debemos buscarlo en un sastre judío de Baviera llamado Levi Strauss (1829-1902) que emigró a los Estados Unidos en busca de fortuna.
Strauss se estableció en San Francisco en 1850, dedicándose a vender a buen precio lona para cubrir vagones y para confeccionar tiendas de campaña. Pero el Ejército le devolvió una gran partida de lona que le habían encargado, aduciendo mala calidad. Encontrándose así sin manera de rentabilizar su inversión se vio obligado a usar la imaginación y decidió fabricar con la tosca tela unos pantalones para aprovechar el tirón de la fiebre del oro recientemente desatada.
Estos pantalones eran lo bastante resistentes como para soportar las duras condiciones de trabajo de los mineros y contaban con un suficiente número de bolsillos como para guardar las muestras de minerales y las herramientas de uso más frecuente. Incluso, para reforzar la prenda, le puso remaches a la costura del pantalón.
Estos pantalones fueron utilizados también por los vaqueros y han sido identificados con el lejano Oeste, llegando a considerarse como el genuino estilo de vestir estadounidense.
Nota sabionda: En 1860, Strauss cambió la lona por una tela más resistente fabricada en Nimes (Francia) y que era originaria de la ciudad italiana de Génova. Los franceses llamaban a tal ciudad Genes, que pronunciaban jeans. De aquí el nombre.
Nota sabionda: La fiebre del oro de California fue un fenómeno social que transcurrió entre 1848 y 1855 y que se caracterizó por la gran cantidad de emigrantes que llegaron a las cercanías de San Francisco en busca de oro como el descubierto en Sutter’s Hill. Los primeros buscadores de oro fueron llamados forty-niners en alusión al año de su llegada: 1849.
Como parte de las celebraciones del Año Nuevo, existía en la antigua Babilonia un ritual que consistía en hacer un sacrificio humano a los dioses. Pero no se trataba del sacrificio de una persona cualquiera sino del sacrificio de un rey.
Por ello los monarcas abdicaban de su cargo a favor de otra persona —generalmente escogida entre los pobres de la ciudad— a la que se denominaba rey por un día y que se hacía cargo de las obligaciones del rey, incluso de la de ser sacrificado.
Durante el reinado del rey Erra-Imitti, éste escogió para desempeñar tal papel a un joven jardinero de palacio llamado Enlil-Bani que, de acuerdo a la costumbre, se dispuso a ejercer de monarca por un día, tras el cual debería ser sacrificado a los dioses.
Pero en aquella ocasión se dio una ciscunstancia especial: Erra-Imitti murió en el transcurso de las celebraciones.
Entendiendo que la deuda con los dioses ya había sido saldada y que Enlil-Bani, El Jardinero, había sido coronado oficialmente, permaneció en el cargo de rey de Isin (una de las dos ciudades que dominaban Babilonia) durante 23 años, en el periodo comprendido ente 2029 y 2006 a.C.
En vista de lo cual, quizá el título más apropiado para esta entrada habría sido: ¿Rey por un día?
Una serendipia es un descubrimiento científico afortunado e inesperado que se realiza accidentalmente.
La historia de la ciencia está llena de serendipias, algunas de ellas realmente curiosas como las siguientes:
Las famosísimas notas Post-it surgieron tras un olvido de un operario de la fábrica de 3M, que descuidó añadir un componente a un pegamento, lo que dio como resultado un adhesivo poco potente. Toda la partida de pegamento se apartó y guardó, pues era demasiado valioso como para tirarlo aunque apenas tuviera poder adhesivo. Más tarde Art Fry, uno de los ingenieros de la empresa y un hombre devoto de la Iglesia Presbiteriana del Norte, harto de señalar las canciones con papelitos en su libro de salmos y perder las señales a cada momento, recordó la vieja partida de pegamento malogrado. Con él confeccionó las primeras de estas notas de quita y pon.
La Cueva de Altamira fue descubierta en 1868 gracias a que el perro de un cazador se introdujo por una ranura entre las piedras que taponaban su entrada. Desde entoncen un arqueólogo aficionado santanderino, Marcelino de Sautuola, la visitó repetidamente en busca de restos arqueológicos. Pero no fue hasta el verano de 1879 cuando María, su hija pequeña que le acompañaba en algunas de sus visitas, encontró las pinturas rupestres en su interior también de forma casual al alejarse en demasía de su padre.
En 1870 John Wesley Hyatt, un inventor de Nueva Jersey, estaba prensando una mezcla de serrín y papel con cola en un intento de obtener un material que pudiese sustituir el marfil de las bolas de billar. Enfrascado en su trabajo se cortó un dedo y acudió a su botiquín en donde, sin querer, volcó un frasco de colodión (nitrato de celulosa disuelto en éter y alcohol). Esto provocó que quedara en su estantería una capa de nitrocelulosa. Al verla, se dio cuenta de que este compuesto uniría mejor su mezcla de serrín y papel, en lugar de la cola. De este modo inventó el celuloide.
Puedes consultar el origen del término serendipia en 1de3.es
Si alguien nombra la palabra correcaminos, enseguida nos viene a la mente la figura representada en la imagen de la izquierda. Pero debería sugerirnos la de la derecha: el correcaminos del mundo real.
El correcaminos (Geococcyx californianus) es una ave del orden de los cuculiformes (la familia del cuco), que mide entre unos 55 y unos 60 cm incluyendo los 30 de la cola. La parte superior y la cola es de color café con un brillo verdoso moteado de manchas blancas y negras que le sirven para mimetizarse con el entorno; el vientre es de color pardo claro con el pecho moteado de negro y en la cabeza tiene una cresta espesa de perfil irregular que extiende o encoge según la ocasión. La hembra pone de 3 a 8 huevos color marfil.
Su hábitat son los espacios abiertos del chaparral y matorral semidesértico del norte de México y sudoeste de los Estados Unidos.
Aunque realiza pequeños vuelos de planeo desde árboles y arbustos hacia tierra, es un ave de costumbres terrestres. Es un magnífico corredor que puede alcanzar hasta los 25 km/hora utilizando su larga cola como estabilizador y como timón. Y es más, gusta de competir con aquellos animales o vehículos a los que ve correr. Tanto es así que el nombre les fue puesto por los primeros colonos al verlo correr por los caminos que sus carros habían abierto.
Para sobrevivir utiliza su velocidad, ya que ésta le ayuda a escapar de sus enemigos y capturar a sus presas. Su rapidez le permite cazar a la peligrosa víbora de cascabel y aún más, atrapar al vuelo insectos y colibríes. También se alimenta de grano y pequeños reptiles, insectos y pequeños mamíferos.
Si algo llama la atención es su canto, muy lejos del popular bip-bip popularizado en la serie de animación creada en 1949 por Chuck Jones para la Warner Brothers. En realidad suena como un quejido descendente.
canto del correcaminos
roadrunner TV theme
sintonía de correcaminos
Además de conocer algo más acerca de este animal, es posible que a algunos curiosos se les haya despertado la nostalgia y les apetezca ver una aventura del correcaminos y el coyote. Si eres uno de ellos, estás de suerte.