Y más concretamente… ¿por qué en 24 horas? ¿Y por qué las horas en 60 minutos y los minutos en 60 segundos?
La Tierra tarda un cierto periodo de tiempo en completar un giro sobre su propio eje. Este periodo de tiempo recibe el nombre de día y está dividido en dos periodos de doce horas cada uno.
Esta división del día en 24 horas la adoptaron los romanos de los antiguos egipcios, que tenían un calendario basado en treinta y seis estrellas que aparecían alternativamente justo a la puesta del Sol, a medida que transcurría el año. En el intervalo de una noche aparecían sucesivamente doce de estas estrellas, lo que hizo que se dividiera el periodo de oscuridad en doce partes. Por similitud también fraccionaron en doce partes el tiempo de luz solar.
La mitología explicó el fenómeno con las Horas, “las doce hermanas” —que en un principio fueron tres: Talo, Carpo y Auxo—, que eran divinidades griegas hijas de Zeus y Temis, que servían a los dioses principales y guardaban las puertas del Olimpo. Regían el orden de la naturaleza y determinaban la fertilidad de la tierra.
El mundo clásico también adoptó —merced a la ocupación persa del territorio que anteriormente había pertenecido a Alejandro Magno— los estudios astronómicos del pueblo babilónico. Éstos utilizaban el sistema sexagesimal para sus complicados cálculos astronómicos y por ellos tenemos horas de sesenta minutos y minutos de sesenta segundos.
Cada una de las horas se divide a su vez en minutos (de minutus, ‘pequeño’ en latín) y éstos lo hacen a su vez en segundos (de secundus, ‘que sigue a lo primero’, en latín).
Cada una de estas horas ha contado con un significado especial que veremos a continuación:
Colaboración de Manuel Jovani
Desde el principio de la Iglesia, los apóstoles quisieron, siguiendo la costumbre de los judíos, santificar las divisiones o horas del día con la oración en común. Dicen los Hechos de los Apóstoles (III 1) que San Pedro y San Juan subían cierto día al templo de Jerusalén a la hora nona de la oración.
San Benito en su Regla (cap 67) las llama ya horas canónicas, y así serán denominadas universalmente desde el siglo VI gracias a la expansión de los escritos de Isidoro de Sevilla (De Eccles Officiis, libro I cap 19), pues son impuestas por la ley o cánones de la Iglesia y ordenadas según sus normas o cánones.
Dado que el fin del hombre es glorificar a Dios, servirlo y, gracias a ello, salvar el alma, la Iglesia quiso que sus fieles, y en representación de ellos los clérigos, tributasen a Dios una alabanza permanente. De aquí la laus perennis establecida en el interior de algunos monasterios medievales. Pero, ya que esto sólo les es posible a unos pocos y en pocos lugares, se adoptó un criterio discreto y se pensó en el programa de vida previsto por el salmista, que dijo: “Siete veces al día te alabé” (salmo 118) y también: “A medianoche me levantaba para alabarte” (salmo 118). De aquí las siete horas canónicas de los oficios diurnos y de aquí también los oficios nocturnos, repartidos según las tres antiguas vigilias en las que los soldados centinelas dividían la noche.
Los oficios u horas canónicas diurnas son siete:
Laudes (aurora)
Prima (a las 7 de la mañana)
Tercia (a las 9)
Sexta (a mediodía)
Nona (a las 3 de la tarde)
Vísperas (a la caída del Sol)
Completas (ya entrada la noche)
Los oficios u horas canónicas nocturnas son sólo los Maitines, divididos en dos o tres nocturnos según las fiestas y los Breviarios. Estas horas de oración litúrgica ya era observadas más o menos por los judíos.
Nota sabionda: Hay que notar —en referencia a la hora nona— que afternoon (‘la tarde’ en inglés) significa ‘después de la hora nona’ i que en catalán fer nones (‘hacer la hora nona’ en catalán) significa ‘irse a dormir’; frase que se suele utilizar sólo en lenguaje infantil o referido a los niños (que son los que duermen por la tarde).
Nota sabionda: El término de laudes ha dado lugar al verbo laudar (alabar). El término siesta proviene de “la hora sexta”, que es cuando se toma el tiempo para dormir, después de comer. Los maitines han dado lugar a términos tales como matines (‘campana’ en francés), madrugada, mañana o matinal.
Nota sabionda: Actualmente se denomina víspera al día anterior o, más restringidamente, a la noche anterior a un evento. Así se dice “víspera de Reyes” o “víspera de Navidad” por ejemplo. En catalán se denomina vespre al tiempo correspondiente a la puesta del Sol.
¡Puños fueraaaaaaaaa! -gritaba Koji Kabuto. Rocket Punch! en la versión inglesa. E inmediatamente los puños de Mazinger Z se autopropulsaban para impactar con tremenda potencia contra su enemigo.
Éste era una de los trucos empleados por este mecha (o mech) pionero. Uno de los primeros robots tipo “máquina de combate” con arsenal propio, llamados así por el apócope del término inglés mechanical, tal como lo utilizaban los japoneses.
Mazinger Z fue la más famosa creación de Go Nagai, y no fue tan solo la primera serie de anime de super robots emitida con éxito para disfrute de los incipientes otakus —que no habían oído hablar nunca de tal apelativo— sino que también fue pionera en el modo de utilización de las armas que ha devenido un clásico: el héroe las activa al invocarlas por su nombre.
Para los nostálgicos la intro de los episodios.
Para los curiosos los audio de la intro. Y a comparar.
intro en japonés
intro en castellano
Para los nostalgicos y curiosos, el resto.
Ahora viene la referencia al título: Mazinger Z en Tarragona. No significa que venga a visitarnos ni nada por el estilo, lo que ocurre es que hay una estatua de un Mazinger Z de diez metros de altura fabricado en fibra de vidrio en mitad de un claro a la entrada de una urbanización abandonada de Tarragona.
La estatua esta situada en el pinar de la urbanización —Mas de Plata—, al lado del pueblo de Pla de Santa María, a unos 9 km de Valls. La estatua se levantó a principios de los ochenta con la idea de que presidiera la entrada al lugar, y aunque la urbanización nunca se terminó, el pobre Mazinger lleva todo ese tiempo allí, vigilando el bosque. ¡Ay del que se acerque con malas intenciones…!
Nota sabionda: Un otaku es como se conoce —fuera de Japón— a un fanático del anime y/o del manga. En Japón tiene un significado más amplio, ya que se refiere a una persona que vive solamente para una afición, sea ésta la que sea, de una forma reclusiva y obsesiva. Lo que por aquí se llamaría friki.
Nota sabionda: Originalmente el título pensado para la serie fue el de Energer Z, pero se cambió por el de Mazinger Z para evocar la imagen de un dios-demonio (ma significa ‘demonio’ y jin ‘dios’ en japonés). Es también curioso que Koji toma su apellido de kabuto, ‘casco’ en japonés, haciendo mención a que controla a Mazinger desde su cabeza.
Entrada elaborada a partir de la información ofrecida aquí, aquí, aquí y otros sitios más.
Hernández: ¿Por qué bostezamos?
Fernández: Y yo aún diría más ¿por qué se contagia?
El bostezo no es tan solo un signo de cansancio o de aburrimiento, es también un signo mucho más general de cambio de condiciones en el interior de nuestro organismo. Las más de las veces se produce en la transición de un estado de sueño a un estado de vigilia y viceversa, formando parte del reflejo de vigilancia.
El bostezo se caracteriza por una única e incontrolada inhalación profunda con la boca abierta con gran separación de mandíbulas, la lengua extendida hacia abajo y la faringe dilatada, lo que incluye un estiramiento de gran número de músculos faciales. Se entornan o cierran los ojos y se inclina la cabeza hacia atrás implicando a los múscluos del tronco, siendo también frecuente el estiramiento de brazos.
Además de los mamíferos también bostezan los reptiles, los peces, los anfibios y las aves: todos los vertebrados.
Entre las características de los bostezos se pueden citar:
Si se reprime o evita, el proceso resulta insatisfactorio, incluso molesto.
No se puede interrumpir una vez iniciado pues posee una intensidad característica.
Se contagia.
La que más llama la atención es la referente al contagio. Verlos, oírlos o incluso pensar en ellos puede desencadenar el mecanismo del bostezo.
Aunque no se sabe el motivo con exactitud, parece ser que el bostezo es un medio para comunicar a otros el cambio en las condiciones del entorno o del interior del cuerpo, como una manera de sincronizar comportamientos, en lo que puede ser un mecanismo residual de un comportamiento gregario. Así es una herramienta social, el medio por el que se coordinan la horas de sueño del grupo.
Hernández: Realmente curioso el tema del bostezo.
Fernández: Yo aún diría más, realmente curioso el tema del bostezo.
Nota sabionda: Aunque todos los vertebrados bostezan, sólo los humanos y los chimpancés tienen un bostezo contagioso, al ser dos especies que han desarrollado una complejidad social superior al resto.
Nota sabionda: En personas esquizofrénicas o con autismo, que presentan una merma en la empatía y en la capacidad de comunicación, el bostezo por contagio está prácticamente anulado.
Nota sabionda: Como el bostezo puede expresar mensajes antisociales (aburrimiento, rechazo, cansancio…) se intenta disimular el bostezo cubriendo la boca con la mano.